En un mundo móvil, el chip del ordenador se reinventa


(Elpais.com)

A medida que el tamaño de los ordenadores va encogiendo, dentro de poco podrán combinarse con el teléfono móvil multifunción.

Desde los grandes sistemas hasta los miniordenadores y luego los PC, cada nueva generación informática ha ido desplazando a su predecesora, llegando a un público más numeroso y costando mucho menos. Y cada vez, la empresa dominante en una generación pierde el control en la siguiente.

Por esa razón, el fabricante de procesadores líder en la industria de los PC, Intel, haría bien en alarmarse por los chips para ordenador que está diseñando Qualcomm, un fabricante de procesadores para móviles. Un ingeniero en el campus corporativo de Qualcomm de San Diego mostró una placa base que cabe en la palma de la mano capaz de reproducir vídeo de alta definición. Lo que sorprende realmente de esta demostración no era la calidad de las imágenes de vídeo, que ya se ha convertido en algo corriente, sino que el chip microprocesador, llamado Snapdragon, hace que funcione el dispositivo con menos de la mitad de la potencia que un chip parecido que ha sacado Intel hace poco al mercado. Los diseñadores afirman que, además, cuesta menos.

A medida que el tamaño de los ordenadores va encogiendo, dentro de poco podrán combinarse con el teléfono móvil multifunción.

Muchos prevén que el impacto que ello tendrá va a transformar ambos aparatos y todas las empresas que los fabriquen. Los nuevos smartphones, aparatos portátiles con conexión a Internet que son en parte teléfonos móviles y en parte ordenadores, cambian las reglas del juego en la informática porque la velocidad del ordenador, algo en lo que Intel se llevaba la palma, ya no es el factor más importante. Para un teléfono móvil que tiene una batería pequeña, se vuelve más importante con qué eficiencia use un chip la carga.

El nuevo mundo móvil representa un reto especial para Intel, que hasta hace cuatro años hacía caso omiso de la cuestión del aumento de consumo de sus chips, que han sido el estándar de la industria de los ordenadores desde hace casi 30 años. Estos días, los móviles superan en número de ventas a los ordenadores en una proporción aproximada de cinco a uno.

Dominar el inmenso y creciente mercado de los teléfonos móviles es únicamente la mitad de la batalla. Los fabricantes de procesadores están echándole el ojo con ansiedad a un nuevo mercado conocido en el sector de la electrónica de consumo como aparatos móviles con conexión a Internet o MID (en sus siglas en inglés). Su apuesta es que este año representará el comienzo de un boom en una nueva clase de aparatos informáticos, cosas como portátiles en miniatura llamados netbooks, navegadores personales GPS y consolas que caben en la mano, así como un abanico cada vez más amplio de aparatos idiosincrásicos que se conectan a Internet sin cables para cualquier uso que se pueda imaginar.

Por ejemplo, en Computex, una feria de comercio de informática y de electrónica de consumo que se celebra anualmente en Taiwan, una empresa presentaba un aparato que cabía en la mano y que estaba diseñado únicamente para la gente que buscara a otras personas con las que compartir coche para ir al trabajo.

Fuera de Estados Unidos, se espera que los MID más económicos extiendan la penetración de los ordenadores a los nuevos mercados. En Estados Unidos y en Europa, sin embargo, se está llevando a cabo un debate sobre si la nueva máquina se instalará como una categoría especializada.

Anand Chandrasekhar, vicepresidente y director del grupo de las plataformas móviles de Intel, afirma que espera que los ordenadores portátiles sean más o menos como las bicicletas.

La gente no sólo utiliza diferentes bicicletas para diferentes usos como bicicletas de paseo o bicicletas de montaña, sino que, además, se les quedan pequeñas a medida que van creciendo.

El mes pasado, en Computex, un fabricante de chips gráficos de Silicon Valley, Nvidia, mostraba un pequeño ordenador móvil que funcionaba con una batería durante un tiempo cinco veces superior al de una máquina portátil similar con el procesador de bajo consumo más reciente de Intel.

Qualcomm y Nvidia comparten un diseño de chips cuya licencia pertenece a una empresa británica de procesadores bastante diminuta, ARM Holdings. ARM ha tenido un gran impacto en el mundo de las comunicaciones. Sus procesadores se venden a un precio mucho menor que los chips X86 más potentes de Intel y son mucho más numerosos: son el estándar de la industria de los teléfonos móviles.

“La batalla se está librando en el patio trasero de ARM, no en el de Intel”, explica Michael Rayfield, director general del grupo de teléfonos móviles de Nvidia.

Además de Qualcomm y Nvidia, hay más de 200 empresas autorizadas para utilizar el diseño del procesador de ARM, entre las que se encuentran dos de los fabricantes de chips más importantes: Marvell y Texas Instruments. Juntos, abastecen a los más de 1.100 millones de teléfonos móviles, muchos de los cuales utilizan varios chips ARM.

Intel, el mayor fabricante de chips del mundo, ahora es muy consciente de la amenaza de ARM. Están centrando sus ingentes recursos en el mercado de los microprocesadores de bajo consumo y aseguran que les están cogiendo el ritmo con rapidez en eficiencia de carga a sus competidores de ARM. El mes pasado se empezaron a distribuir los primeros netbooks con un nuevo chip de Intel, el Atom.

Atom representa una reducción de una décima parte en el consumo de energía frente a la familia del chip X86, que se utilizaba en varias generaciones de ordenadores de sobremesa.

Los directivos de Intel señalan que la ventaja de la empresa en la guerra en ciernes con sus competidores de ARM es la calidad de la experiencia web que proporcionan sus procesadores.

Indican que, además, la tarea de los fabricantes de ARM se ve obstaculizada por la falta de un estándar único, lo que obliga a los desarrolladores de programas informáticos a realizar cambios para cada producto que diseñan.

Los fabricantes de ARM responden que Intel está exagerando la importancia de la compatibilidad de los X86 y que sus chips proporcionarán una experiencia web que competirá con la de Intel, pero que permiten que la batería dure bastante más. De hecho, la idea de Intel de que sólo los chips X86 ofrecen una experiencia web móvil satisfactoria se vio quizás socavada el mes pasado cuando uno de sus aliados más firmes, Apple, pareció indicar que había elegido diseñar su propia versión del microprocesador de ARM para sus productos de consumo portátiles en el futuro.

Los analistas y los directivos de la industria tienen opiniones diversas en cuanto a la intensidad de la amenaza que ARM representará para Intel. Es poco probable que los aliados como Dell abandonen al fabricante de procesadores.

“Nos impresiona su hoja de ruta”, escribía Michael Dell, consejero delegado de Dell, en un correo electrónico. Y añadía que “se vuelve más interesante para aparatos más pequeños con Moorestown“, haciendo referencia a la próxima generación de chips de Intel de bajo consumo, previstos para 2010.

Dell está produciendo su propio aparato móvil con conexión a Internet.

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